Asociación Interamericana de Periodistas de Economía y Finanzas
Señal Coparmex
►Un mensaje de esperanza y solidaridad. ¡Feliz navidad!

por Notrix-InfoSistemas en 22/12/2010 15:58 hrs
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¿Qué motivos hay para celebrar estas fiestas con todos los problemas que enfrentamos en México? ¿Tú crees que es prudente hacerlo...?

Si pensamos en el significado profundo que millones de personas ven en estos días, recordarlo y festejarlo no podría ser más pertinente que en una situación como ésta.



Y es que el cambio de calendario -que por sí mismo mueve a la reflexión- llega de la mano de ese mensaje profundo de la navidad: la esperanza de renovación.



Esa buena noticia está asociada con la reflexión y la posibilidad de volver a empezar, así como con el perdón, la generosidad y la solidaridad. Por eso vienen al caso los festejos, a pesar de todos nuestros desencuentros, problemas, pérdidas o miedos.



Se dice que la crisis económica mundial va a destruir unos 20 millones de empleos formales en el mundo, y mientras tanto, aquí en México termina un año con más de 5 mil 500 muertes relacionadas con el crimen organizado. Sin embargo, no es la primera vez que estamos ante un cambio de año entre el realismo y la esperanza.



Si queremos que el 2009 deje un balance positivo, necesitamos hacer acopio de una buena dosis de fe en que ese renacimiento es posible. Precisamos de confianza y solidaridad, y esto es precisamente de lo que nos habla la navidad.



La confianza en nuestra capacidad para superar la crisis económica es vital para poder resistir y encontrar soluciones creativas a los retos que se presenten. Y de la misma forma, el respaldo a nuestras instituciones y la cohesión social son indispensables para que la democracia sea posible y dé resultados.



Si no lo creemos, pensemos en el escenario contrario: en todo lo que la desconfianza y el encono pueden hacer en perjuicio de la economía y la democracia.



Por eso resulta prioritario asegurar la estabilidad y la gobernabilidad del país, tanto en el plano político como en el económico. Sólo así podemos esperar un clima de paz social, de participación y de mirar hacia delante, más allá de lo meramente coyuntural o reactivo.



Afortunadamente, 2008 nos ha dado varias muestras de que la renovación que anhelamos es factible. No han faltado los acuerdos y los consensos que nos permiten abrigar esa esperanza.



En mayo, por ejemplo, la Alianza por la Calidad en la Educación fue un paso muy importante para modernizar nuestros centros escolares y construir esa prosperidad de largo plazo que necesariamente tiene que basarse en la formación de las personas.



Hay problemas en el avance, pero en 2009 podemos progresar mucho más si redoblamos los esfuerzos y el respaldo a los cambios.



Luego, en agosto, vino el Acuerdo Nacional por la Seguridad , la Justicia y la Legalidad. Aquí está la preocupación número uno en México, y el hecho de que lo suscribiéramos representantes de todos los sectores y fuerzas políticas, estableciendo compromisos y plazos concretos, es ya otra señal de esperanza.



Al igual que en el campo de la educación, los resultados en esta área no pueden dejarnos satisfechos, principalmente porque todavía no vemos una reducción significativa de los índices de delincuencia e impunidad. Pero como sea, hay un hecho que traza una ruta para mejorar.



Y no menos importante, a lo largo de todo el año hemos visto cómo se concretan acuerdos en el Congreso de la Unión. Tal vez reformas como la de Pemex no fueron lo lejos que hubiéramos querido, pero son positivas y -sobre todo- confirman una dinámica favorable para continuar con los cambios que el país necesita.



En 2009 tenemos una nueva oportunidad para consolidar esquemas que nos den esa competitividad que tanta falta nos hace como país



Y hablando de cambiar, hace apenas unas semanas se presentó el Programa Nacional de Rendición de Cuentas, Transparencia y Combate a la Corrupción 2008-2012.



¿Quién duda de la necesidad de fortalecer el Estado de Derecho o de lo caro que le sale a México la corrupción...? Pues aquí hay otra esperanza.



No es la primera vez que se lanza una iniciativa en este sentido, pero ahora se fijan metas puntuales y se contemplan mecanismos para medir el avance. Y de manera sobresaliente, se promueve la vinculación de sectores sociales y empresariales para garantizar el escrutinio, seguimiento y evaluación de las instituciones, principalmente en los ámbitos policiaco y ministerial.



Por ahora se trata de iniciativas, de los primeros avances y acuerdos que dan pie a que puedan darse otros. Pero eso tiene un valor y complementa la confianza que en el fondo sentimos respecto a nuestra capacidad de hacer un México mejor.



Así que esta navidad también hay lugar para la esperanza, y eso es motivo suficiente para festejar y felicitarnos. Pasa esta Señal Coparmex.



¡Muy feliz navidad y próspero año nuevo!




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